jueves, 27 de agosto de 2015

COLIBRÍES S.A.

¡Qué pájaro más curioso el colibrí! ¡Cómo no dedicarle una historieta!

-Inmóvil como el colibrí-,
que escribió Henry Miller



COLIBRÍES S.A.

Al Tito Rober,
por nuestro amor correspondido.

Tras salir del frenopático, Roberto Arróniz decidió hacerse un hombre de provecho. Como idea de negocio, unió su recién inaugurada fascinación por los colibríes a su carácter emprendedor.

Los primeros intentos resultaron bastante contrariados. Desconocía la furibunda glotonería de estas aves, lógica por otra parte, para mantener el espitoso aleteo y un corazón que alcanza las mil doscientas pulsaciones por minuto, en vuelo. ¡Ni el amor gasta tanto latido!

Otro de los problemas técnicos consistía en producir flores suficientes para tan ingente cantidad de néctar. Porque eso sí, el suyo iba a ser un proyecto ecológico; nada de piensos industriales, ni transgénicos a lo Monsanto. Hasta se preocupaba por la salud musical de sus colibríes con discos del rock más progresivo. Llegó a criar medio millar en la finca familiar. ¡Qué espectáculo alado en el atardecer, hasta pintores venían!

El negocio empezó a tomar vuelo cuando se asoció con un taxidermista y un sombrerero. Volvió a poner de moda la macabra costumbre de decorar los sombreros femeninos con sus pajaritos. -¡Que linda luce la vida congelada en mi pamela!- suspiraban las señoritas más refinadas. 

El punto final de esta iniciativa empresarial lo puso un ornitólogo, compañero de Roberto en sus días de sanatorio, que le disparó siete veces, al grito de: - ¡Propiedad intelectual! ¡Propiedad intelectual! -.

miércoles, 26 de agosto de 2015

LOS ÚLTIMOS DÍAS DE LIBERTALIA

Mira que intentaba hacer un texto político, pero al final me ha salido este churro churrigeresco... o de cómo convertir una buena idea en una tontería.

Libertalia estuvo situada en Madagascar según el Capitan Charles Johnson



LOS ÚLTIMOS DÍAS DE LIBERTALIA

A Dani Baile

Tras veinticinco años de república fraternaria en Madagascar, el capitán Misson reunió a sus lugartenientes. Expuso con claridad la situación: morir y ser olvidados o vivir y difundir sus ideales utópicos.

El clérigo Caraccioli eligió la muerte, como no podía ser de otra manera para un hombre comprometido con la vida. A Thomas Tew, cronista y albacea metafísico de Misson, se le encomendó llegar a París y difundir la palabra de Libertalia. Cumplió su promesa y continuó su fértil carrera de corsario. El capitán intentó fundar otra colonia, pero le sobrevino el famoso naufragio huracanado y, contrario a lo que cuentan los cuentistas, logró arribar, tras pasarlas canutas por África, a las costas de Cádiz.

Cansado de tanta aventura idealista, pero picado por la fiebre fundadora, abrió una cadena de tabernas por el sur de España. El éxito rotundo se debió al ambiente de proto-ilustración que se bebía en los locales. Lo más granado de la intelectualidad del tiempo se reunía allí; bien por sus comidas exóticas, bien por escuchar las portentosas hazañas. Dicen, e igual es mucho decir, que el mismísimo Miguel de Cervantes acudía a las tertulias. Lo que es rigurosamente cierto, es que Lope de Vega se inspiró en Misson cuando escribió Peregrino en su patria.

El espíritu libertario, que de vez en cuando asoma en los ibéricos entre sus charangas y panderetas, parece llevar su firma.

¡De las apariciones de su fantasma por los burdeles de Andalucía, mejor, ni hablamos!

lunes, 24 de agosto de 2015

LA EXTINCIÓN DE LOS FAROS

Escribiendo me doy cuenta de mis obsesiones. Los faros pertenecen a esta categoría.


 Faro del cabo Hatteras en Carolina del Norte.


 
LA EXTINCIÓN DE LOS FAROS


De la noche a la mañana el faro de Hércules desapareció sin el menor rastro de excavadoras, grúas o huellas de camiones que hubieran podido trasladar tamaño monumento. Al día siguiente sucedió lo mismo con el faro de Akranes en Islandia. Para mayor perplejidad mundial, al otro lado del atlántico, el faro de Hatteras en Carolina del Norte corrió la misma suerte. La epidemia de desapariciones continuó durante las semanas siguientes. Desde Australia con el faro de Byron hasta el modernísimo faro de Jeddah en Arabia Saudí, pasando por oriente, con el faro de Baishamen, China.

La ONU creó una comisión para investigar la volatilización de estas balizas terrestres. Incluso se fundó una ONG, de amigos de los faros, para vigilar las veinticuatro horas del día los que resistían en el resto del planeta. De nada sirvió, porque el misterioso saqueo lumínico continuó hasta su fulminación completa. ¡Hasta los poetas se sintieron huérfanos! Los marineros ni os cuento.

Desde ni se sabe, ningún acontecimiento había unido tanto a la comunidad internacional. Las guerras y las bolsas se paralizaron a la espera de resolver el masivo atraco.

¡Quién hubiera imaginado, que detrás del pillaje se encontraban unas jovencísimas sirenas, cansadas ya de tanto canto y dispuestas a desencasillar a su especie! Si fue travesura o reivindicación no quedó del todo claro.

domingo, 23 de agosto de 2015

EL JARDÍN DE LAS ORQUÍDEAS

Desde luego esta es mi semana más femenina, en mucho tiempo... otra historieta protagonizada por una mujer.

¡Habría que fundar el Club de las Orquídeas!



EL JARDÍN DE LAS ORQUÍDEAS

Dicen que al amor mueve el universo, pero la fuerza motriz de Teresa fue la falta de él. Quizá la maldición consistía en su desmesurada belleza; los hombres sólo querían el trofeo, no el corazón. O, tal vez, el infortunio era su alma refinada, su inteligencia inusitada y musical (quién no ha temblado alguna vez, ante una mujer de verdad). Teresa estaba convencida que el destino le había reservado otra jugada. Tardó en encontrarla hasta bien entrados los cuarenta, cuando en la noche de San Juan soñó con un jardín de orquídeas.

Comenzó comprando una parcela en la periferia de la ciudad, cerca del río. Erigió un muro de piedra, hasta se permitió la extravagancia de hacer un foso. En la intimidad de los años, dio rienda suelta a su imaginación floricultora. Las variedades más raras de la familia de las Orchidaceae poblaron un recinto, mezcla de jardín oriental y clasicismo versallesco. En mitad de su edén, se permitió el lujo de componer un laberinto construido a base de orquídeas negras. Un columpio azul era la visión destinada a los sorteasen tal acertijo floral. Llegó a ser autoridad en la materia. Horticultores afamados la visitaban para fotografiar sus hallazgos. Su orgullo secreto era la invención de una variedad nueva. Había conseguido, a saber con qué alquimia, fundir la jacaranda con la orquídea fantasma. Si aparte de la eternidad se premiase a los inventores de flores, seguro, hubiera competido con Linneo.

¡Cuánto de caricias íntimas había en sus cuidados, de latido satisfecho, de correspondida plenitud!

Hay quien dice, que quien cultiva un jardín está cuidando del universo.