domingo, 31 de enero de 2016

LA PUNTA DEL ICEBERG






LA PUNTA DEL ICEBERG


Sus labios… sus labios de cascada secreta, de adelfa fatal... ¿o eran sus ojos verdes el inicio del más allá?... Su pelo, sí, su pelo de pecios olvidados, de sirena extraviada… ¿acaso la forma de devorarme tan natural,  como si nada?… las alas que decía no tener: ¿su ingravidez?… ¿los viajes a ninguna parte (tan dichosos)?... ¿Sería por sus fantasmas, tan parecidos a las míos?... no, no puedo asegurar nada, todo es borroso en la pasión, pero pleno… ¿el compás de mis manos con sus profundidades? ¿el silencio reflejado por su espalda? ¿la memoria de la especie entre sus muslos?…

Del misterio, la punta del iceberg.

viernes, 29 de enero de 2016

TORRE DE MARFIL




TORRE DE MARFIL

A Montaigne.
 

Iba a darle un aire más rockero a eso de desconectarse de la realidad. Como primera iniciativa, empezó dinamitando la endogamia del gremio en el terreno sexual; ya valía de biólogas y botánicas. Cambió su hábitat de marfil por la facultad de Filología Hispánica, y todas las mañanas realizaba sus experimentos en la cafetería; los jueves alternaba con la de Filosofía, por darse un caprichito metafísico. Digamos, que en este terreno, obtuvo unos resultados nada desdeñables. -Parece que las especies exóticas son muy apreciadas fuera de su entorno-, garabateó entre sus notas.

Por las tardes acudía a la playa para completar sus estudios teóricos. Se había comprado un sombrero Panamá, una tumbona muy siglo XIX y un minibar portátil para demostrar que la ciencia no estaba reñida con lo esnob.  ¡Qué ensimismamiento más cautivador, si hasta los niños dejaban sus castillos para jugar a descifrar a Dios entre sus ecuaciones de arena!

Fue elegido científico del mes y su influencia redujo considerablemente la tasa de suicidios en su profesión; eso sí, en cuanto a descubrimientos, sólo sacó adelante una fórmula que revolucionó la preparación de los gin tonics. Para ser un matemático, había llegado lejos.

miércoles, 27 de enero de 2016

LA MUJER APOCALIPSIS

Arde el alma III. Óleo s. tabla.
De Mariano Espinosa:  www.marianoespinosa.com



LA MUJER APOCALIPSIS


Era como una noche sin cobijo, como la venganza de un Dios castigador. Tenía la facultad de desatar el infinito entre los hombres. Llena de jardines secretos y lunas salvajes, al amarte consumía los principios. Sibila de fulgores primitivos, ofrecía pecados a la vuelta de la esquina.  ¿Cuántas honduras prometían sus pechos? ¿De cuántos filos estaba hecha su presencia?

Ni corazas místicas, ni haber conocido los abismos te salvaba. Tan hermosa como un naufragio: primavera invertida, cruce demoníaco de caminos, lluvia interior que te calaba.

Siete muertes viví por ella, y todavía, no le parecieron suficientes.

martes, 26 de enero de 2016

TEATRO DEL ABSURDO

La imagen es más de Teatro de la Calle,
pero la verdad que me ha gustado.



TEATRO DEL ABSURDO


A Ángel Zapata, por multiplicarme.

A: -La vida es un cocodrilo.-

B: -No, la vida es un pavo real.-

A: -¡Qué dices loco!, ¡la vida es un cocodrilo!, porque como le dé por morderte con sus mandíbulas, te despedaza, te hace añicos, date por muerto. Además los pavos reales apenas tienen miles de años, y los cocodrilos, por Dios, son tan antiguos como él.

B: -La vida es un pavo real con su azul iridiscente y su copete de plumas con mil ojos.

A: -Déjate de poemas y piensa en ciencia, amigo.

B: -La vida mira con sus mil ojos para intentar seducir a la materia oscura. Nuestra existencia es un adorno de la naturaleza, una vulgar distracción de la Nada.

A: -No me convence tu batiburrillo de argumentos; mezclas pavos con merinas.

(En esas estaban, hasta que llegó otro filósofo que se sumó a la fiesta)

C: -La vida es el broche que usaba mi abuela en las verbenas.

B: -¡Inquietante!-

A: -Pues a mí me convence.-